Marzo con más abortos espontáneos

Diego Coto R.
Prensa CCSS
09.03.2010
  • 80% de los abortos se deben a que el embrión no se forma correctamente.
  • Tabaquismo, alcoholismo, violencia y estrés son causantes de abortos naturales.
La CCSS da un fuerte seguimiento a mujeres con predisposición al aborto.

Alrededor de 700 abortos espontáneos se producen en el mes de marzo, convirtiendo a esta época en la que se presentan la mayor cantidad de interrupciones del embarazo.

De acuerdo con datos institucionales, se producen cerca de 8 mil abortos espontáneos al año, de los cuales el 80% se deben a alteraciones cromosómicas, es decir, que el embrión no se termina de formar.

El doctor Jorge Guerra, jefe del servicio de Ginecología del hospital Max Peralta de Cartago,  dijo que es difícil hablar de prevención en el tema de abortos espontáneos, sin embargo, explicó que la institución la da un seguimiento a todas las mujeres embarazadas que tienen predisposición.

El doctor Mauricio Herrero, jefe de la clínica del servicio de Ginecología del Hospital de las Mujeres, coincidió con Guerra, pero explicó que situaciones como el tabaquismo, el alcoholismo, la violencia y el estrés pueden ayudar a generar problemas que desencadenen un aborto natural.

Ambos especialistas indicaron que siendo setiembre y octubre los meses con la mayor cantidad de partos en el país, es normal que entre febrero y marzo haya la cantidad de interrupciones del embarazo espontáneas, pues en el primer trimestre de gestación es donde hay mayor probabilidad de que sucedan estos eventos.

Un asunto de cuidado

El aborto espontáneo o aborto natural es la pérdida de un embrión o feto por causas no provocadas intencionalmente y se  diferencia del aborto inducido. El término sólo se aplica estrictamente cuando la cesación se produce antes de la semana 20 del embarazo, denominándose a partir de ese momento, parto prematuro.

El aborto espontáneo puede ser retenido, cuando no se elimina nada, incompleto, cuando no se eliminan todos los productos de la gestación, o completo.

Los síntomas más frecuentes son el dolor abdominal de tipo cólico o en la región lumbar; la hemorragia vaginal acompañada o no de dolores cólicos abdominales o la emisión de materia sólida tisular –tejidos- o de coágulos por la vagina. Por otra parte, algunos de estos signos son frecuentes durante los primeros meses de la gestación sin que tengan que ir necesariamente seguidos de aborto; existen signos médicos que pueden permitir al especialista detectar una situación de riesgo de aborto.

En caso de que el médico observe alguna amenaza, la recomendación suele ser de restringir ciertas formas de actividad o incluso un reposo completo. Igualmente suele recomendarse en esos casos, la abstinencia sexual.

Si el aborto se produce, suelen presentarse signos evidentes, primero en forma de una reducción de los signos del embarazo, pero también por secreciones vaginales anormales, las cuales deben ser evaluadas para saber si el aborto es completo o no. Si la interrupción no se completa en un plazo de pocas semanas, se requerirá cirugía para completarlo artificialmente.